Publicado: 9 de Febrero de 2017

Desde el punto de vista energético, las ventanas son el punto más débil de una vivienda, ya que por ahí se producen las pérdidas de energía más importantes.

Una ventana antigua o con un aislamiento deficiente permitirá que el frío o el calor entre en tu hogar y que tengas que subir la temperatura de tu calefacción o la potencia de tu aire acondicionado.

Una ventana eficiente es la que permite obtener un alto nivel de confort sin aumentar la factura de energía de tu hogar. Para conseguirlo, es imprescindible que esté compuesta por un perfil con buen aislamiento térmico y un vidrio adecuado.

Con una ventana eficiente, podrás reducir hasta un 76% las pérdidas de energía que se producen a través de tus ventanas y, además, conseguirás un hogar más confortable y respetuoso con el medio ambiente.

Por otro lado, gracias al aislamiento de una ventana eficiente, evitarás también la entrada del ruido del exterior.