Publicado: 21 de Enero de 2017

Que la energía es imprescindible es algo que nadie puede
poner en duda. Pero quizás, como ciudadanos, somos
poco conscientes del incalculable valor que tienen los
recursos que, convertidos en electricidad, calor o
combustible, hacen más fácil y confortable nuestra vida
cotidiana y son la llave para que nuestras industrias y
empresas progresen, o que exista esa asombrosa capacidad
de transportar personas y mercancías. En definitiva, que
sea posible la sociedad del bienestar.